12 de Octubre encuentro de Occidente con el Continente americano

Sugerencias de iniciación a la música clásica

Vangelis (1943) es un compositor griego de música electrónica y orquestal que ha escrito fundamentalmente para teatro, ballet, cine y televisión con un estilo grandemente majestuoso, casi religioso; entre sus bandas sonoras cabe destacar Carros de fuego, Blade Runer y 1492: La conquista d el Paraíso, parte de cuya banda sonora hoy ofrecemos. Ha editado, además, varios álbums en los que ha ido experimentando distintas sensaciones sonoras con alusiones a la música clásica, al jazz, a la música electrónica y al minimalismo formal.  Su música se caracteriza por el uso de sintetizadores y ocasionalmente instrumentos acústicos para crear atmósferas de sonido envolvente, en un tono generalmente grandioso y solemne. No es sencillo enmarcar su música dentro de un género en concreto, aunque es habitual que se le incluya entre las filas de las llamadas Nuevas Músicas o, más ampliamente, como músico clásico contemporáneo. En cualquier caso, la diversidad y complejidad de la obra contenida en su discografía hace difícil su catalogación como artista puramente New Age, ya que incluso es considerado uno de los pioneros de la vanguardia de la música electrónica nacida a mediados de los años 1970. Ha desarrollado una carrera paralela como pintor, y ha realizado varias exposiciones internacionales. Su aporte a diversos proyectos de interés cultural le han afianzado como una personalidad de considerable peso mediático especialmente en su Grecia natal. En su honor la Unión Astronómica Internacional dio su nombre a un asteroide: el (6354) Vangelis.  

Hoy presentamos la banda sonora de 1492: La conquista del Paraíso escrita para coro y orquesta al modo clásico y sobre una base rítmica obstinada.


Heitor Villa-Lobos (1887-1959) fue un director de orquesta y compositor brasileño, cuya música estuvo influida tanto por la música folclórica brasileña como por la música clásica europea. Recibió cierta instrucción musical de su padre y antes de 1899, año de la muerte de su padre, Villa-Lobos había empezado a dedicarse a la música como profesional. Actuó como músico de café tocando el violonchelo, si bien fue también intérprete ocasional de guitarra, clarinete y piano. Villa-Lobos tuvo también una segunda carrera como pedagogo de la música de su país diseñando un sistema completo de instrucción musical basado en la rica cultura musical de Brasil; compuso música coral para enormes coros escolares de niños, a menudo sobre adaptaciones de material folclórico. Villa-Lobos fue un compositor notoriamente prolífico cuya música está muy difundida en el mundo por las grabaciones existentes, y los conciertos que se realizan. Su legado consta de obras para guitarra, obras para piano,  17 cuartetos de cuerda, 9 Bachianas brasileiras y 15 Choros para distintas formaciones musicales, 12 sinfonías, 18 obras concertantes, 4 óperas, 2 bandas sonoras de películas y numerosos trabajos de distinta índole que incluyen varias partituras de ballet.

Las Bachianas Brasileiras son un conjunto de nueve obras escritas para distintas formacionas con recuerdo formal a Bach. La nº 5 que hoy presentamos, escrita para voz y ocho violonchelos, es la más conocida y está interpretada por Amel Brahim, soprano argelina de origen bereber. 

Heitor Villa-Lobos (1887-1959) fue un director de orquesta y compositor brasileño, cuya música estuvo influida tanto por la música folclórica brasileña como por la música clásica europea. Recibió cierta instrucción musical de su padre y antes de 1899, año de la muerte de su padre, Villa-Lobos había empezado a dedicarse a la música como profesional. Actuó como músico de café tocando el violonchelo, si bien fue también intérprete ocasional de guitarra, clarinete y piano. Villa-Lobos tuvo también una segunda carrera como pedagogo de la música de su país diseñando un sistema completo de instrucción musical basado en la rica cultura musical de Brasil; compuso música coral para enormes coros escolares de niños, a menudo sobre adaptaciones de material folclórico. Villa-Lobos fue un compositor notoriamente prolífico cuya música está muy difundida en el mundo por las grabaciones existentes, y los conciertos que se realizan. Su legado consta de obras para guitarra, obras para piano,  17 cuartetos de cuerda, 9 Bachianas brasileiras y 15 Choros para distintas formaciones musicales, 12 sinfonías, 18 obras concertantes, 4 óperas, 2 bandas sonoras de películas y numerosos trabajos de distinta índole que incluyen varias partituras de ballet.

Las Bachianas Brasileiras son un conjunto de nueve obras escritas para distintas formacionas con recuerdo formal a Bach. La nº 5 que hoy presentamos, escrita para voz y ocho violonchelos, es la más conocida y está interpretada por Amel Brahim, soprano argelina de origen bereber. 


Ástor Piazzolla (1921–1992) nació en Mar de Plata, Argentina; a los tres años se trasladó con su familia a Nueva York donde su padre le compró un bandoneón.  A los trece años conoce a Carlos Gardel  quien le muestra los secretos del tango. En su vuelta a Argentina, durante seis años recibe clases de Ginastera mientras acude asiduamente al Café Germinal donde la música del tango era el pan de cada día. Forma parte de distintas formaciones; pero sus innovaciones no gustaban a los viejos tangueros que le criticaban considerándole como al asesino del tango, críticas que afectaban a sus sentimientos. Con cierta dosis de pesimismo se trasladó a París lo donde contactó con Nadia Boulanger quien le hizo creer en sí mismo y en la posible conjunción de tango con música clásica. Volvió a Buenos Aires dispuesto a romper las viejas reglas que regían en Argentina con tal actividad que en 1973 sufre un infarto; a pesar de lo que  sigue con sus composiciones y grabaciones hasta que en 1990 sufre en París una trombosis que no lograría superar.

Piazzolla Forever - En Concert, el vídeo que hoy presentamos, es una recopilación de algunas de las obras más significativas de Piazzolla en interpretación de un septeto de acordeón, quinteto de cuerda y piano compuesto por Richard Galliano, Jean-Marc Phillips-Varjabedian, Sebastien Surel, Jean-Marc Apap, Henri Demarquette, Stephane Logerot, Herve Sellin.


José Pablo Moncayo (1912-1958) fue un compositor mexicano, que representa uno de los más importantes legados musicales del nacionalismo mexicano, junto a Silvestre Revueltas, Carlos Chávez y Julián Carrillo. Produjo algunas de las obras maestras que simbolizan de mejor manera la esencia de las aspiraciones nacionales. Estudió piano con Eduardo Hernández Moncada y posteriormente ingresó en el Conservatorio Nacional de Música en 1929. Sus maestros en esta institución fueron Candelario Huízar y Carlos Chávez, de armonía y composición respectivamente. En esta época se vio obligado a tocar como pianista en cafés y estaciones de radio para contribuir a la economía familiar y para poder pagar sus estudios, hasta que ingresó como percusionista en la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Carlos Chávez. Como director de orquesta, su prometedora carrera fue obstaculizada por un ambiente cultural complicado, situaciones políticas adversas y una muerte prematura. La muerte de Moncayo coincide con el declive del movimiento nacionalista mexicano, que fue resultado de la caída de los ideales de la Revolución mexicana. Según Yolanda Moreno Rivas: “La muerte de Moncayo en 1958 marcó decisivamente el fin de la escuela de composición nacionalista. De la misma manera en que su obra sin seguidores sobrepasó y abolió el inocente uso del tema mexicanista, su muerte terminó con la preponderancia de un estilo de composición, cuya huella marcó la creación musical en México por más de tres décadas”. José Pablo Moncayo murió el 16 de junio de 1958, en su hogar de Ciudad de México solo unos pocos días antes de su 46 cumpleaños.

El Huapango de Moncayo es una obra sinfónica del compositor mexicano José Pablo Moncayo, estrenada en 1941 y probablemente la más conocida de dicho compositor, fuertemente asociada a la producción cultural y audiovisual nacionalista de México, a tal punto que en dicho país ha sido llamada el segundo Himno Nacional Mexicano, aunque comparte este título con la Marcha de Zacatecas de Gerardo Codina. Fue compuesta a partir de la reinterpretación de ritmos tradicionales del huapango, principalmente veracruzanos, y de piezas de dicha región como El Siquisirí, El Balajú y El Gavilancillo; fue estrenada el 15 de agosto de 1941. Hoy lo ofrecemos en versión de la Orquesta Filarmónica de las Américas bajo la dirección de Alondra de la Parra (1980), maestra mexicana de fama internacional y en la actualidad, titular de la Orquesta Sinfónica de Queensland, Australia. 

José Pablo Moncayo (1912-1958) fue un compositor mexicano, que representa uno de los más importantes legados musicales del nacionalismo mexicano, junto a Silvestre Revueltas, Carlos Chávez y Julián Carrillo. Produjo algunas de las obras maestras que simbolizan de mejor manera la esencia de las aspiraciones nacionales. Estudió piano con Eduardo Hernández Moncada y posteriormente ingresó en el Conservatorio Nacional de Música en 1929. Sus maestros en esta institución fueron Candelario Huízar y Carlos Chávez, de armonía y composición respectivamente. En esta época se vio obligado a tocar como pianista en cafés y estaciones de radio para contribuir a la economía familiar y para poder pagar sus estudios, hasta que ingresó como percusionista en la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Carlos Chávez. Como director de orquesta, su prometedora carrera fue obstaculizada por un ambiente cultural complicado, situaciones políticas adversas y una muerte prematura. La muerte de Moncayo coincide con el declive del movimiento nacionalista mexicano, que fue resultado de la caída de los ideales de la Revolución mexicana. Según Yolanda Moreno Rivas: “La muerte de Moncayo en 1958 marcó decisivamente el fin de la escuela de composición nacionalista. De la misma manera en que su obra sin seguidores sobrepasó y abolió el inocente uso del tema mexicanista, su muerte terminó con la preponderancia de un estilo de composición, cuya huella marcó la creación musical en México por más de tres décadas”. José Pablo Moncayo murió el 16 de junio de 1958, en su hogar de Ciudad de México solo unos pocos días antes de su 46 cumpleaños.

El Huapango de Moncayo es una obra sinfónica del compositor mexicano José Pablo Moncayo, estrenada en 1941 y probablemente la más conocida de dicho compositor, fuertemente asociada a la producción cultural y audiovisual nacionalista de México, a tal punto que en dicho país ha sido llamada el segundo Himno Nacional Mexicano, aunque comparte este título con la Marcha de Zacatecas de Gerardo Codina. Fue compuesta a partir de la reinterpretación de ritmos tradicionales del huapango, principalmente veracruzanos, y de piezas de dicha región como El Siquisirí, El Balajú y El Gavilancillo; fue estrenada el 15 de agosto de 1941. Hoy lo ofrecemos en versión de la Orquesta Filarmónica de las Américas bajo la dirección de Alondra de la Parra (1980), maestra mexicana de fama internacional y en la actualidad, titular de la Orquesta Sinfónica de Queensland, Australia. 


Sugerencias de música clásica

Antonín Dvořák (1841-1904) nació en Nelahozeves, entonces Bohemia y ahora Chequia, y está considerado como uno de los grandes maestros de la segunda mitad del siglo XIX y principal representante del nacionalismo checo. En 1847 ingresó en la escuela primaria de su pueblo, donde recibió las primeras enseñanzas musicales y aprendió a tocar el violín de la mano de su profesor Joseph Spitz. Mostró un talento precoz y gracias a su habilidad estuvo tocando en una banda de su pueblo y en la iglesia. Estudió música en la escuela de órgano de Praga a finales de la década de 1850, y lentamente fue desarrollándose como violinista y violista profesional. Durante la década de 1860 tocó la viola en la Orquesta del Teatro Provisional Bohemio, que fue dirigida a partir de 1866 por Bedřich Smetana. En 1873 saltó a la fama con su composición Himno Patriótico, de hondo calado nacionalista; ese mismo año obtuvo el reconocimiento internacional con su colección de Danzas eslavas. Visitó Inglaterra en nueve ocasiones, generalmente para presentar y dirigir su propia música, la primera fue en 1884, cuando fue nombrado miembro de honor de la Sociedad Filarmónica de Londres. Más tarde, en 1891, recibiría el título de Doctor Honorario de Música por la Universidad de Cambridge.También en 1889, la Orden de la Cruz de Hierro otorgada por el emperador Francisco José I, en 1891 el doctorado honoris causa por la Universidad de Praga, y un sillón en la Academia de Ciencias y Bellas Artes de Checoslovaquia y de Berlín. Invitado por Chaikovski estuvo en San Petersburgo y Moscú ejecutando sus propias obras. Entre 1892 y 1895, Dvořák fue director del Conservatorio Nacional de Nueva York, cargo que aceptó tras ser admitida su propuesta de que los estudiantes nativos americanos y afroamericanos dotados de talento, que no pudieran permitirse este nivel de instrucción, tenían que ser admitidos gratuitamente. Desde su llegada a USA en 1892, Dvořák mostró un gran interés por la música nativa americana; muestra de ello es la sinfonía que hoy ofrecemos. En abril de 1895 dejó los Estados Unidos y volvió definitivamente a su patria, de la que ya salió muy pocas veces. Tan pronto como llegó a Praga recomenzó su trabajo de profesor en el Conservatorio. En los últimos años de su vida, el gran compositor recibió toda clase de honores y reconocimientos. A lo largo de su vida escribió música para piano, para violín y piano, tríos, cuartetos, quintetos, un sexteto, dos series de danzas eslavas, serenatas, suites, oberturas, tres rapsodias, cinco poemas sinfónicos, nueve sinfonías, varios conciertos, 100 canciones y dúos vocales y varias óperas. 

La Sinfonía n.º 9 en mi menor, Op. 95 (1893), también conocida como Sinfonía del Nuevo Mundo, es la sinfonía más conocida de Antonín Dvořák. Fue compuesta en 1893 al poco de la llegada del compositor a USA. Obviamente esta sinfonía tiene una gran relación con su título; el problema está en que habitualmente no está bien traducido, y es que en realidad la traducción es «Sinfonía desde el nuevo mundo» y es una referencia que hace Dvořák hacia la antigua Europa mediante una conjunción de melodías e influencias de músicas autóctonas, como los espirituales negros, con temas de su originaria Bohemia tratados todos ellos con los recursos propios de la orquestación moderna y reflejados en el último acorde de la sinfonía que termina decreciendo hasta piano haciendo así referencia al título alejándose de la vieja Europa. Su éxito fue total desde el mismo estreno de la obra que fue recibida con una total adhesión lo mismo en Norteamérica que en Europa y sus temas fueron ampliamente utilizados por la música popular, como lo hizo el grupo  Mocedades en su Más allá.  La obra tiene cuatro movimientos: I Adagio, 4/8 - Allegro molto, 2/4 en mi menor. II Largo, 4/4 en re bemol mayor, más tarde en do sostenido menor. III Scherzo: Molto vivace - Poco sostenuto, 3/4, en mi menor. IV Allegro con fuoco, 4/4 en mi menor y luego termina en mi mayor.

La conducción corre hoy a cargo de la violinista y directora de orquesta estadounidense Marin Alsop (1956), actualmente titular de la Orquesta Sinfónica de Baltimore y directora principal invitada de la Orquesta Sinfónica del Estado de São Paulo.


Aldemaro Romero (1928 - 2007) fue un músico, compositor, arreglista y director de orquesta venezolano. Comenzó sus estudios musicales con su padre, quien era director de la Banda del Estado Yaracuy. A los 9 años, ya era cantante y el primer locutor de radio infantil en la emisora La Voz de Carabobo. Allí animaba un espacio llamado La Hora Infantil junto a su hermana Rosalía Romero, menor de edad igual que él. En 1942, la familia se trasladó a Caracas y recibió como regalo de una de sus abuelas una pianola, la cual fue transformada rápidamente en piano, y en la cual adquirió el futuro músico el primer conocimiento del instrumento. Durante el período de 1942 a 1948, Romero hizo contactos con varios músicos aficionados en Caracas y comenzó a tocar en clubes nocturnos. Paralelamente, tomaba clases de música con el compositor venezolano Moisés Moleiro y más tarde con Luis Alfonzo Larrain, quien le asigna el triple rol de subdirector, arreglista y pianista de su orquesta. En 1948, se independiza creando su primera orquesta de baile llamada Aldemaro Romero y su Orquesta. Realiza actuaciones en radios caraqueñas y en 1952, llamado por su amigo, el tenor Alfredo Sadel, se marcha a Nueva York firmando contrato con RCA Victor para grabar con orquestas de estudio una serie exitosa de álbumes de música latina popular. En 1960 volvió a Venezuela, para ser el productor y presentador del programa televisivo El show de Aldemaro Romero. Y en 1968 da a luz su creación de una nueva forma de interpretación de música venezolana, conocida como Onda Nueva, derivada del joropo e influenciada por el jazz y la bossanova brasileña. Entre 1975 y 77 vivió en Inglaterra; allí grabó con la Orquesta Sinfónica de Londres el Oratorio a Simón Bolívar y compuso varias obras como la "Suite de las tres campañas", que constituye junto con "La Epopeya de Bolívar", "Manuela" y el Réquiem para Bolívar, cuatro obras dedicadas a la memoria de El Libertador, Simón Bolívar. En 1979 fundó la Orquesta Filarmónica de Caracas, de la que fue su primer director. También dirigió la Orquesta Sinfónica de Londres, la Orquesta de Cámara Inglesa, la Orquesta Rumana de Radio y Televisión y la Real Orquesta Filarmónica; viajó, además, extensivamente, desarrollando su arte en numerosos países: México, Puerto Rico, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, España, Francia, Grecia, Suiza, Suecia, Italia, Rusia, Egipto y Japón. Falleció al complicarse el estado de su salud, siendo diabético, con una oclusión intestinal en la mañana del 15 de septiembre de 2007. Entre su vasta producción musical destacan un gran número de conciertos para instrumentos de cuerda, viento, teclado y percusión y agrupaciones corales.

Fuga con Pajarillo. Originalmente fue escrito para orquesta de cuerdas, aunque años más tarde el músico lo reescribió para orquesta sinfónica. Como uno de los fundadores del estilo de onda nueva de Venezuela (que retomó la bossa nova brasileña y el joropo venezolano), el compositor y pianista Aldemaro Romero era conocido por su habilidad para mezclar canciones populares y elementos folclóricos con formas y técnicas clásicas. La Fuga con Pajarillo, que es un movimiento de su Suite No. 1 para Cuerdas, hace justamente eso, y fue la pieza que Gustavo Dudamel llevó al Concurso de Dirección de Gustav Mahler que ganó en Bamberg / 2004. "Tenías que traer una pieza de tu propio país. Esta es maravillosa: difícil de montar, pero hermosa", Dudamel dice. "Un pajarillo es un baile típico venezolano, quizás el más famoso, junto con el joropo. Es como un vals, pero con el acento en la parte débil” ¡No es un baile cómodo! La pieza es un pajarillo, pero en combinación con una compleja fuga [una forma de imitación musical, como una ronda]. El pajarillo que impregna la melodía y el ritmo da un sentido de improvisación y contrasta con la forma fugaz predeterminada. Esto es lo que hace que esta pieza sea tan fascinante" (John Henken).

La interpretación de hoy corre a cargo del violinista Alexis Cárdenas y su Ensamble acompañados por la Sinfónica de la Juventud Simón Bolívar conducid@s tod@s ell@s por Gustavo Dudamel (1981), director de orquesta venezolano, que se formó en el seno del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela donde comenzó a los cuatro años y donde realizó sus estudios de violín, composición y dirección de orquesta. A pesar de su juventud ha dirigido las principales orquestas del mundo y está considerado como uno de los más importantes directores del momento, En la actualidad es el titular de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.

Aldemaro Romero (1928 - 2007) fue un músico, compositor, arreglista y director de orquesta venezolano. Comenzó sus estudios musicales con su padre, quien era director de la Banda del Estado Yaracuy. A los 9 años, ya era cantante y el primer locutor de radio infantil en la emisora La Voz de Carabobo. Allí animaba un espacio llamado La Hora Infantil junto a su hermana Rosalía Romero, menor de edad igual que él. En 1942, la familia se trasladó a Caracas y recibió como regalo de una de sus abuelas una pianola, la cual fue transformada rápidamente en piano, y en la cual adquirió el futuro músico el primer conocimiento del instrumento. Durante el período de 1942 a 1948, Romero hizo contactos con varios músicos aficionados en Caracas y comenzó a tocar en clubes nocturnos. Paralelamente, tomaba clases de música con el compositor venezolano Moisés Moleiro y más tarde con Luis Alfonzo Larrain, quien le asigna el triple rol de subdirector, arreglista y pianista de su orquesta. En 1948, se independiza creando su primera orquesta de baile llamada Aldemaro Romero y su Orquesta. Realiza actuaciones en radios caraqueñas y en 1952, llamado por su amigo, el tenor Alfredo Sadel, se marcha a Nueva York firmando contrato con RCA Victor para grabar con orquestas de estudio una serie exitosa de álbumes de música latina popular. En 1960 volvió a Venezuela, para ser el productor y presentador del programa televisivo El show de Aldemaro Romero. Y en 1968 da a luz su creación de una nueva forma de interpretación de música venezolana, conocida como Onda Nueva, derivada del joropo e influenciada por el jazz y la bossanova brasileña. Entre 1975 y 77 vivió en Inglaterra; allí grabó con la Orquesta Sinfónica de Londres el Oratorio a Simón Bolívar y compuso varias obras como la "Suite de las tres campañas", que constituye junto con "La Epopeya de Bolívar", "Manuela" y el Réquiem para Bolívar, cuatro obras dedicadas a la memoria de El Libertador, Simón Bolívar. En 1979 fundó la Orquesta Filarmónica de Caracas, de la que fue su primer director. También dirigió la Orquesta Sinfónica de Londres, la Orquesta de Cámara Inglesa, la Orquesta Rumana de Radio y Televisión y la Real Orquesta Filarmónica; viajó, además, extensivamente, desarrollando su arte en numerosos países: México, Puerto Rico, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, España, Francia, Grecia, Suiza, Suecia, Italia, Rusia, Egipto y Japón. Falleció al complicarse el estado de su salud, siendo diabético, con una oclusión intestinal en la mañana del 15 de septiembre de 2007. Entre su vasta producción musical destacan un gran número de conciertos para instrumentos de cuerda, viento, teclado y percusión y agrupaciones corales.

Fuga con Pajarillo. Originalmente fue escrito para orquesta de cuerdas, aunque años más tarde el músico lo reescribió para orquesta sinfónica. Como uno de los fundadores del estilo de onda nueva de Venezuela (que retomó la bossa nova brasileña y el joropo venezolano), el compositor y pianista Aldemaro Romero era conocido por su habilidad para mezclar canciones populares y elementos folclóricos con formas y técnicas clásicas. La Fuga con Pajarillo, que es un movimiento de su Suite No. 1 para Cuerdas, hace justamente eso, y fue la pieza que Gustavo Dudamel llevó al Concurso de Dirección de Gustav Mahler que ganó en Bamberg / 2004. "Tenías que traer una pieza de tu propio país. Esta es maravillosa: difícil de montar, pero hermosa", Dudamel dice. "Un pajarillo es un baile típico venezolano, quizás el más famoso, junto con el joropo. Es como un vals, pero con el acento en la parte débil” ¡No es un baile cómodo! La pieza es un pajarillo, pero en combinación con una compleja fuga [una forma de imitación musical, como una ronda]. El pajarillo que impregna la melodía y el ritmo da un sentido de improvisación y contrasta con la forma fugaz predeterminada. Esto es lo que hace que esta pieza sea tan fascinante" (John Henken).

La interpretación de hoy corre a cargo del violinista Alexis Cárdenas y su Ensamble acompañados por la Sinfónica de la Juventud Simón Bolívar conducid@s tod@s ell@s por Gustavo Dudamel (1981), director de orquesta venezolano, que se formó en el seno del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela donde comenzó a los cuatro años y donde realizó sus estudios de violín, composición y dirección de orquesta. A pesar de su juventud ha dirigido las principales orquestas del mundo y está considerado como uno de los más importantes directores del momento, En la actualidad es el titular de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.


George Gershwin (1898-1937), compositor estadounidense hijo de emigrantes rusos, es conocido y apreciado por haber sabido conjugar el jazz con la música clásica. Desde niño se esforzó en el estudio del piano y ya desde joven empezó a escribir sus primeras canciones llegando a estrenar en Broadway su primer musical con su hermano Ira como letrista, compañía que nunca abandonaría. A partir de los veinte años empezó a componer, además, obras pensadas para salas de conciertos con las que obtenía renombrados éxitos. A pesar de ello y consciente de sus déficits formales viajó a París a completar su formación con Stravinski, quien tras preguntarle por el dinero ganado en un año le contestó que era él quien debiera tomar clases con Gershwin. Con Ravel le sucedió algo parecido, pues le espetó aquello de “¿Para que quiere ser un Ravel de segunda, cuando puede ser un Gershwin de primera?” Así que al poco volvió a USA para trabajar y estrenar la ópera Porgy and Bess  perfecta fusión del jazz y góspel americanos con el sinfonismo europeo. Al poco tiempo un tumor cerebral acabó con su vida.

La Rhapsody in Blue, obra que hoy presentamos, fue escrita en principio para piano solista y banda de jazz y arreglada para piano y orquesta en 1946 por Ferde Grofé (1892-1972), que es la versión que habitualmente se ofrece. La obra despertó cierta polémica en su estreno; pero en poco tiempo se impuso su frescura e imaginación llegando a ocupar uno de los primeros puestos de preferencia de l@s mejores pianistas y orquestas.  

Lola Astanova (1982), nuestra solista de hoy, es una pianista nacida en Uzbekistán (antes perteneciente a Rusia). A la edad de los ocho años realizaba ya giras como concertista asombrando al público de media Europa por su técnica e imaginación infantil. Ha actuado en las mejores salas del mundo tanto sola como bajo la batuta de los principales directores de orquesta.


Silvestre Revueltas (1899-1940) fue un violinista, compositor y director de orquesta mexicano considerado por algún@s crític@s como el compositor más notable de la América latina. En su infancia destacó por ser un prodigio del violín; obtuvo su primer violín cuando tenía siete años, y llegó a tocar su primer recital en 1911. Su padre lo mandó a la Ciudad de México para estudiar el instrumento, y posteriormente ingresar en el Conservatorio Nacional de Música. Estudió violín con José Rocabruna y composición con Rafael Tello; sin embargo, nunca se sintió satisfecho con la formación recibida. Al mismo tiempo, buscaba ganarse la vida tocando en cines y orquestas. Su padre decide en 1917 enviar a Silvestre a un colegio de la Congregación de Holy Cross en la ciudad estadounidense de Austin (estado de Texas), el St. Edward´s College, cuando Silvestre contaba con diecisiete años. En la escuela de St. Edwards se recuerda a Revueltas como un músico especialmente dotado y que ofrecía recitales, aunque era de carácter independiente y no aceptaba toda la instrucción recibida. En ese ambiente Silvestre descubre la música de Claude Debussy. En una carta relata que inconscientemente se acercó al estilo de Debussy, creyendo que no existía aún semejante música, cuando uno de sus profesores le menciona que el estilo de sus primeras composiciones era muy debussiano. Una de sus primeras piezas, Margarita para piano, demuestra un uso altamente imaginativo de la armonía con texturas impresionistas, así como un especial sentido melódico. Tras la muerte de su padre regresa a México donde ha de ganarse la vida con su violín; allí Carlos Chávez le nombra director asistente de la Orquesta Sinfónica de México. Le costó a Revueltas dedicarse a la composición debido a su falta de autoestima y a que debido a sus ideas izquierdistas fue largamente arrinconado por la sociedad mexicana; “la crítica musical en México se destaca por su ignorancia, por su mala fe, y por su decidido empeño en desorientar al público de los conciertos”, decía. Por causas desconocidas rompió con Chávez, época en la que se volcó obsesivamente en la composición, viajó a España en plena Guerra civil como apoyo personal al republicanismo y a su regreso escribe Sensemayá, obra que hoy presentamos. En la actualidad está considerado como uno de los compositores más influyentes de México, por el alcance y originalidad de su música de cámara y de ciertas obras que se han vuelto una parte muy importante del repertorio orquestal.

Sensemayá (canto para matar a una culebra) es un poema sinfónico basado en el poema homónimo del poeta cubano Nicolás Guillén. Con Sensemayá, Revueltas consiguió alcanzar uno de los puntos más altos en su producción musical, en una partitura rítmicamente compleja y llena de texturas ásperas y directas. Todo comienza con un ambiente ondulante, misterioso, como adentrándose al mismo ritual para darle muerte a la serpiente. La tuba se alza vigorosa con la melodía central en una rítmica de 7/8. Más adelante las trompetas con sordina y algunos vientos de madera retoman el discurso de la tuba y la van transportando a diversos rangos de expresión dinámica y rítmica. El gran clímax de la obra, fuerte y decidido, presenta el «¡Sensemayá se murió!» del poema de Guillén. Hoy lo podemos disfrutar en versión del aclamado maestro venezolano Gustavo Dudamel (1981). 

Silvestre Revueltas (1899-1940) fue un violinista, compositor y director de orquesta mexicano considerado por algún@s crític@s como el compositor más notable de la América latina. En su infancia destacó por ser un prodigio del violín; obtuvo su primer violín cuando tenía siete años, y llegó a tocar su primer recital en 1911. Su padre lo mandó a la Ciudad de México para estudiar el instrumento, y posteriormente ingresar en el Conservatorio Nacional de Música. Estudió violín con José Rocabruna y composición con Rafael Tello; sin embargo, nunca se sintió satisfecho con la formación recibida. Al mismo tiempo, buscaba ganarse la vida tocando en cines y orquestas. Su padre decide en 1917 enviar a Silvestre a un colegio de la Congregación de Holy Cross en la ciudad estadounidense de Austin (estado de Texas), el St. Edward´s College, cuando Silvestre contaba con diecisiete años. En la escuela de St. Edwards se recuerda a Revueltas como un músico especialmente dotado y que ofrecía recitales, aunque era de carácter independiente y no aceptaba toda la instrucción recibida. En ese ambiente Silvestre descubre la música de Claude Debussy. En una carta relata que inconscientemente se acercó al estilo de Debussy, creyendo que no existía aún semejante música, cuando uno de sus profesores le menciona que el estilo de sus primeras composiciones era muy debussiano. Una de sus primeras piezas, Margarita para piano, demuestra un uso altamente imaginativo de la armonía con texturas impresionistas, así como un especial sentido melódico. Tras la muerte de su padre regresa a México donde ha de ganarse la vida con su violín; allí Carlos Chávez le nombra director asistente de la Orquesta Sinfónica de México. Le costó a Revueltas dedicarse a la composición debido a su falta de autoestima y a que debido a sus ideas izquierdistas fue largamente arrinconado por la sociedad mexicana; “la crítica musical en México se destaca por su ignorancia, por su mala fe, y por su decidido empeño en desorientar al público de los conciertos”, decía. Por causas desconocidas rompió con Chávez, época en la que se volcó obsesivamente en la composición, viajó a España en plena Guerra civil como apoyo personal al republicanismo y a su regreso escribe Sensemayá, obra que hoy presentamos. En la actualidad está considerado como uno de los compositores más influyentes de México, por el alcance y originalidad de su música de cámara y de ciertas obras que se han vuelto una parte muy importante del repertorio orquestal.

Sensemayá (canto para matar a una culebra) es un poema sinfónico basado en el poema homónimo del poeta cubano Nicolás Guillén. Con Sensemayá, Revueltas consiguió alcanzar uno de los puntos más altos en su producción musical, en una partitura rítmicamente compleja y llena de texturas ásperas y directas. Todo comienza con un ambiente ondulante, misterioso, como adentrándose al mismo ritual para darle muerte a la serpiente. La tuba se alza vigorosa con la melodía central en una rítmica de 7/8. Más adelante las trompetas con sordina y algunos vientos de madera retoman el discurso de la tuba y la van transportando a diversos rangos de expresión dinámica y rítmica. El gran clímax de la obra, fuerte y decidido, presenta el «¡Sensemayá se murió!» del poema de Guillén. Hoy lo podemos disfrutar en versión del aclamado maestro venezolano Gustavo Dudamel (1981). 


Sugerencias de música para todos los gustos

Louis Armstrong (1901-1971), también conocido como Satchmo o Pops, fue un trompetista y cantante estadounidense de jazz. Se trata de una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y, probablemente, su músico más popular. Gracias a sus habilidades musicales y a su brillante personalidad, transformó el jazz desde su condición inicial de música de baile, en una forma de arte popular. Aunque en el arranque de su carrera cimentó su fama sobre todo como trompetista, más adelante sería su condición de vocalista la que le consagraría como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.

Ella Fitzgerald (1917-1996), considerada como la cantante más importante e influyente de toda la historia del jazz y conocida como la Reina del jazz, fue una cantante estadounidense de jazz, aunque en su repertorio incluía canciones de  góspel, blues, swing, bossa nova, pop, canciones navideñas, etc., etc. Poseedora de una tesitura vocal de tres octavas, ganó catorce premios Grammy, incluyendo el Grammy a toda su carrera, y fue galardonada con la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos.


Totó la Momposina (1940). Fue una cantante colombiana nacida en una familia de músic@s; la canción y el baile fueron para ella algo congénito que lo expresaba desde la más tierna edad. Su música combina elementos africanos e indígenas tal como sucedió durante la época de la colonización española en América. Los ritmos que nacieron de esa fusión fueron múltiples siendo los más representativos la gaita, la cumbia, el porro, la chalupa, el sexteto y el mapalé. Después de estudiar en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia, se dedicó a recorrer Europa y a estudiar en la universidad de La Sorbona de París, así como en otras instituciones de Santiago de Cuba y La Habana. Es una de las cantantes colombianas más reconocidas en Latinoamérica y Doctora Honoris Causa en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia

Totó la Momposina (1940). Fue una cantante colombiana nacida en una familia de músic@s; la canción y el baile fueron para ella algo congénito que lo expresaba desde la más tierna edad. Su música combina elementos africanos e indígenas tal como sucedió durante la época de la colonización española en América. Los ritmos que nacieron de esa fusión fueron múltiples siendo los más representativos la gaita, la cumbia, el porro, la chalupa, el sexteto y el mapalé. Después de estudiar en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia, se dedicó a recorrer Europa y a estudiar en la universidad de La Sorbona de París, así como en otras instituciones de Santiago de Cuba y La Habana. Es una de las cantantes colombianas más reconocidas en Latinoamérica y Doctora Honoris Causa en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia


Leonard Cohen (1934-2016) fue un poeta, novelista y cantautor canadiense nacido en Westmount, un área anglófona de Montreal, en una familia de clase media. Cohen acudió a la Roslyn Elementary School y, desde 1948, a la Westmount High School, donde se involucró en el consejo de estudiantes y estudió música y poesía. Al poco tiempo y durante su adolescencia, comenzó a interesarse por la poesía de Federico García Lorca. Aprendió a tocar la guitarra y formó The Buckskin Boys, un grupo de country-folk. En 1951, Cohen ingresó en la Universidad McGill de Montreal donde publicó sus primeros poemas. En 1957 volvió a Montreal donde trabajó en diversos oficios y se enfocó en la escritura de poesía y ficción. En 1967, decepcionado por su falta de éxito como escritor, Cohen se trasladó a los USA para comenzar una carrera como cantautor folk. Su canción «Suzanne» fue un notable éxito de la mano de Judy Collins, y durante muchos años fue su canción más versionada. Tras tocar en varios festivales de folk, ganó la atención de John H. Hammond, representante de Columbia Records, que años antes fichó a Bob Dylan para la compañía. El primer álbum de Cohen con Columbia fue Songs of Leonard Cohen, que obtuvo un notable éxito en USA y en el Reino Unido, país donde pasó casi un año en las listas de ventas. En los años postriores siguieron las giras  por naciones de todo el mundo y los nuevos álbums exitosos, entre los que estaría incluído el «Hallelujah», su canción más versionada. Conocido especialmente por su faceta de cantautor, sus letras son muy emotivas y líricamente complejas; sus tres ejes temáticos predominantes, el amor, la religión y las relaciones de pareja, deben más a los juegos de palabras y metáforas poéticas de la literatura culta que a las convenciones de la música folk; por otro lado, canta con una voz muy peculiarmente grave, que favorece el pesimismo que irradian sus letras. Entre los numerosos galardones recibidos a lo largo de su carrera, Cohen fue introducido en el Salón de la Fama del Rock and Roll de USA y en el Salón de la Fama Musical de Canadá; recibió la Orden de Canadá, la Orden Nacional de Quebec y en 2011 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Falleció el 7 de noviembre de 2016 a la edad de 82 años en su casa de Los Ángeles y de acuerdo con sus deseos, fue enterrado en Montreal al lado de sus padres.


Celia Cruz (1925- 2003) cantante cubana apodada «La Reina de la Salsa» y «La Guarachera de Cuba», es ampliamente considerada como una de las artistas latinas más populares e importantes del siglo XX; fue una de las máximas exponentes de su género, así como una de las artistas más influyentes de la música de su país. A lo largo de su carrera, Celia Cruz interpretó y popularizó internacionalmente ritmos tropicales como el son, el son montuno, el guaguancó, la rumba, la guaracha y el bolero. Sin embargo, el género que llevó al estrellato fue la salsa, ritmo influenciado por estilos de diferentes partes del mundo. Comenzó su carrera en su natal Cuba, alcanzando reconocimiento como vocalista del popular conjunto musical la Sonora Matancera, asociación musical que se prolongó durante quince años (1950-1965). En 1960, después del triunfo de la Revolución cubana, Celia abandonó su país natal, y se convirtió en uno de los símbolos y portavoces de la comunidad cubana en el exilio. La cantante continuó su carrera, primero en México, y luego en USA, país que tomó como su residencia definitiva. En la década de los setenta se incorporó de lleno al género de la salsa, especialmente tras su asociación musical con otros artistas del género dentro de la Fania All Stars. Su legado musical lo conforma un total de 37 discos de estudio, además de muchas otras grabaciones especiales, discos en vivo o asociaciones con otros cantantes. En su carrera fue galardonada con numerosos premios, incluyendo dos Grammy y tres Grammy Latinos. También hizo famosa la expresión «¡Azúcar!», que adoptó y quedó en la memoria colectiva como su frase identificativa, que ella gritaba como anuncio carnavalesco incitando a la diversión.

Celia Cruz (1925- 2003) cantante cubana apodada «La Reina de la Salsa» y «La Guarachera de Cuba», es ampliamente considerada como una de las artistas latinas más populares e importantes del siglo XX; fue una de las máximas exponentes de su género, así como una de las artistas más influyentes de la música de su país. A lo largo de su carrera, Celia Cruz interpretó y popularizó internacionalmente ritmos tropicales como el son, el son montuno, el guaguancó, la rumba, la guaracha y el bolero. Sin embargo, el género que llevó al estrellato fue la salsa, ritmo influenciado por estilos de diferentes partes del mundo. Comenzó su carrera en su natal Cuba, alcanzando reconocimiento como vocalista del popular conjunto musical la Sonora Matancera, asociación musical que se prolongó durante quince años (1950-1965). En 1960, después del triunfo de la Revolución cubana, Celia abandonó su país natal, y se convirtió en uno de los símbolos y portavoces de la comunidad cubana en el exilio. La cantante continuó su carrera, primero en México, y luego en USA, país que tomó como su residencia definitiva. En la década de los setenta se incorporó de lleno al género de la salsa, especialmente tras su asociación musical con otros artistas del género dentro de la Fania All Stars. Su legado musical lo conforma un total de 37 discos de estudio, además de muchas otras grabaciones especiales, discos en vivo o asociaciones con otros cantantes. En su carrera fue galardonada con numerosos premios, incluyendo dos Grammy y tres Grammy Latinos. También hizo famosa la expresión «¡Azúcar!», que adoptó y quedó en la memoria colectiva como su frase identificativa, que ella gritaba como anuncio carnavalesco incitando a la diversión.


Sugerencias de videos peculiares

El Zapateo Potosino es una danza festiva del campo propia de la ciudad de Potosí de Bolivia. Tras la celebración de la cosecha l@s jóvenes solter@s ataviad@s con sus mejores prendas, buscan pareja en medio del jolgorio en una danza que fusiona elementos prehispánicos con otros europeos.   


La Cueca es la danza nacional de Chile; de ritmo alegre es bailado por parejas mixtas que con un pañuelo blanco en su mano derecha van expresando las distintas etapas de un idilio. Su origen parece que procede de la imitación del cortejo del gallo y la gallina. 

La Cueca es la danza nacional de Chile; de ritmo alegre es bailado por parejas mixtas que con un pañuelo blanco en su mano derecha van expresando las distintas etapas de un idilio. Su origen parece que procede de la imitación del cortejo del gallo y la gallina. 


La Marinera es una de las danzas del Perú, simbiosis de distintas danzas de procedencia española, fundamentalmente la jota aragonesa, y otras de origen indígena hasta el punto de adquirir su propia personalidad inequívocamente peruana. Es un baile de pareja mixta que, al modo de la cueca chilena, utiliza un pañuelo blanco en su mano derecha. 


El tambito es un ritmo musical, folclórico de Costa Rica. Es, junto con el punto guanacasteco, uno de los géneros musicales más reconocibles del folclore de este país centroamericano. Su nombre deriva del tambo, un tipo de rancho que se construía en las fincas ganaderas para que durmieran los peones. Su origen es desconocido, aunque se cree derivado de la danza española y originario de Guanacaste. Gran cantidad de las canciones y danzas folclóricas de Costa Rica son tambitos.

El tambito es un ritmo musical, folclórico de Costa Rica. Es, junto con el punto guanacasteco, uno de los géneros musicales más reconocibles del folclore de este país centroamericano. Su nombre deriva del tambo, un tipo de rancho que se construía en las fincas ganaderas para que durmieran los peones. Su origen es desconocido, aunque se cree derivado de la danza española y originario de Guanacaste. Gran cantidad de las canciones y danzas folclóricas de Costa Rica son tambitos.


Sugerencias de música para niñ@s

Para la realización de estos textos se han utilizado como referencia diferentes artículos de la Wikipedia.